Publicado el 2009-07-24

Evitemos otro Bagua en Bolivia, paremos la violencia fratricida

Al Hermano Evo Morales, Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, y al pueblo boliviano en general

Al Compañero Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz, y a la comunidad internacional solidaria con los pueblos indígenas de la Amazonía

El miércoles 15 de julio de 2009, la comunidad Mosetén de Simay, encabezada por su cacique y sacerdote católico Daniel Jigasi, detuvo en sus predios a un grupo de camionetas de la empresa estadounidense Geokinetics –contratada por Petroandina SAM– que ya ha empezado los trabajos de exploración sísmica de la Fase 2 del proyecto Lliquimuni, pero ahora dentro de territorio indígena, a pesar de las declaraciones oficiales del Ministro de Hidrocarburos, Oscar Coca, en sentido contrario.

La detención de los vehículos y del personal a cargo fue realizada de manera pacífica y tenía como único objetivo llamar la atención de las autoridades sobre el proceder inconsulto y abusivo de las empresas y personeros del ministerio del ramo, hecho que ya fue denunciado por las máximas instancias representativas nacionales de indígenas y campesinos de Bolivia, en una resolución dada a conocer el 8 de julio en la ciudad de La Paz.

En horas de la noche, el cacique Daniel se comunicó por radio con un representante de la empresa Petroandina, exponiéndole la única demanda de la comunidad: que se haga presente el Ministro de Hidrocarburos para hacerle conocer que en Simay no se había realizado ningún proceso de consulta y que, por lo tanto, debían cesar las labores de la referida empresa contratista, a la vez, de la estadounidense Geokinetics.

Ante esta situación, con una asombrosa rapidez y capacidad logística de operación, cientos de colonizadores de la comunidad de Tucupí, acompañados por el cacique de la comunidad Mosetén de Covendo (quien firmó un acta de aceptación de los trabajos exploratorios, rompiendo la estructura orgánica de la OPIM, es decir la Organización del Pueblo Indígena Mosetén) se trasladaron en taxis y camiones a la comunidad de Simay para hostigar a sus moradores y exigir la devolución de los vehículos a la empresa.

La devolución de los vehículos se constató dado el amedrentamiento evidente sufrido por los indígenas de Simay y por su convicción de que así evitarían un baño de sangre entre hermanos indígenas y colonos. A la vez, porque los hermanos de Simay fueron informados de la toma de rehenes y de una coche perteneciente al Foro Boliviano sobre Medio Ambiente y Desarrollo (FOBOMADE) por parte de los dirigentes de la comunidad Tucupí, rehenes que fueron usados como medida de presión, y tampoco aquí se quiso lamentar ningún daño.

Frente a estos hechos, queremos denunciar, ante todo al Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, el hermano Evo Morales, que la situación en los territorios Mosetenes se está volviendo incontrolable, producto de la manipulación que están sufriendo los colonizadores por parte de la empresa Petroandina, y que si esta vez no estalló la violencia en Simay, esto puede ocurrir en cualquier momento.

Esta violencia, como la sufrida en Bagua, Perú, en meses pasados, no es fruto de la casualidad, sino consecuencia del accionar desaprensivo y violatorio de los derechos humanos de las comunidades indígenas, en este caso por parte de los funcionarios del Ministerio de Hidrocarburos de Bolivia y de la empresa Petroandina, que han dividido y enfrentado a las comunidades indígenas y están usando a los colonos como fuerza de choque.

En ese sentido, hacemos un llamado clamoroso al Presidente de Bolivia y a la comunidad internacional solidaria con los pueblos indígenas de la Amazonía para que cese la violencia en la Amazonía Sur de Bolivia y vuelva a imperar el respeto intercultural y las leyes.

Para ello, el gobierno debería escuchar no sólo a los indígenas Mosetenes, directos afectados por la violencia, sino también la última Resolución de la Mesa Indígena Amazónica de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), dada en la ciudad de Cobija el 16 de julio, y la Resolución del Bloque de Organizaciones Campesinas e Indígenas del Norte Amazónico de Bolivia (BOCINAB), dada en la misma ciudad el 11 de julio, contra “las acciones denigrantes” que “atentan a la vida y la integridad de la Amazonía”.

POR EL RESGUARDO Y LA SEGURIDAD DE LAS COMUNIDADES INDÍGENAS

POR UNA AMAZONÍA TODA DE PIE, EN DEFENSA DE LA VIDA Y LA MADRE TIERRA

NO MÁS VIOLENCIA NI MAS MUERTES POR EL PETRÓLEO

La Paz, 21 de julio de 2009

 

Manuel Lima

PRESIDENTE FOBOMADE

 

Evelin Mamani Patana

VICE PRESIDENTA FOBOMADE

John Zambrana

SECREATARIO GENERAL


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