Publicado el 2012-04-09

CIDOB Y FENAMAD acuerdan Acción binacional en defensa de pueblos indígenas aislados

SENA-Fobomade

La Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) y la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (FENAMAD) de Perú acordaron construir un nuevo espacio común para la defensa de los derechos de los pueblos indígenas en estado de aislamiento.

Con la suscripción de la “Segunda Declaración de Cobija”, ambas organizaciones decidieron superar las demarcaciones fronterizas nacionales que separan  el territorio originario de los pueblos indígenas que hoy habitan Bolivia y Perú y construir agendas comunes para luchar por causas comunes.

La declaración fue firmada al cabo del primer taller binacional sobre “Pueblos Indígenas en estado de aislamiento, contacto inicial y an alto grado de vulnerabilidad en la Amazonía y el Gran Chaco”, realizado en Cobija, Bolivia del 28 al 30 de marzo de 2012.

En el encuentro participaron representantes de la CIDOB a la cabeza de su presidente, Adolfo Chávez, y los secretarios de Recursos Naturales,  Manuel Dosapey,  de Tierra y Territorio, Lucio Ayala, y de Justicia Control Social,  Ángel Yubanore; y los delegados de la FENAMAD Jorge Payaba y Cesar Jojaje, así como del diputado Pedro Nuni  y representantes de la Cancillería boliviana, Viceministerio de Justicia Indígena Originario Campesina del Estado Plurinacional, Defensoría del Pueblo de Bolivia, y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Sobre la base de un diagnóstico de la situación de los pueblos en estado de aislamiento y una evaluación de los políticas públicas vigentes a la fecha, se coincidió en la necesidad de garantizar el derecho a decidir su vida en aislamiento, el respeto de sus derechos humanos,  tanto colectivos como individuales, y el reconocimiento de sus territorios y de medidas que los protejan frente a cualquier tipo de injerencia.

“Estamos ante una situación de urgencia, porque  los pueblos en estado de aislamiento voluntario corren el riesgo de desaparecer como consecuencia de contactos violentos no deseados”, destacó el presidente de la CIDOB Adolfo Chávez.

Subrayó que en la zona transfronteriza que Bolivia y Perú comparten, se han avistado  pueblos indígenas que por voluntad propia han decidido no establecer contacto, “hay que respetar su derecho a continuar en una vida de aislamiento y preservar su territorio, y hay que defenderlos porque están permanentemente amenazados por el avance de los explotadores de sus recursos naturales”-agregó.

“En todos los países de la región donde habitan estos pueblos viven en condiciones de desprotección física y territorial y, por tanto, están en peligro de extinción”, puntualizó Chávez.

En Bolivia, el 15 de agosto de 2006 se aprobó la declaratoria como “Zona Intangible y de Protección Integral de Reserva Absoluta” a los territorios del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado (PNANMI) Madidi, donde vive el pueblo aislado de los Toromonas, pero aún resta demarcar ese territorio para protegerlos de manera efectiva.

Por su parte, el indígena shipibo y dirigente de la FENAMAD del Perú, Jorge Payaba Cachique, informó que en el marco de las acciones en defensa y protección de los pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial de la Amazonía peruana, se ha podido establecer que se encuentran ubicados en áreas transfronterizas, y “es claro que las demarcaciones limítrofes han atravesado sus espacios territoriales ancestrales, han limitado su libre tránsito y han alterado las dinámicas de sus sistemas de producción,  incrementando por tanto su grado de vulnerabilidad”.

A todo esto, subrayó el dirigente indígena peruano, se suman los riesgos que conllevan el contrabando de recursos naturales, el narcotráfico y otras actividades ilícitas que se llevan a cabo en los trayectos nómadas de estos pueblos.

Explicó que en Perú “se habla de “Reservas de Estado” para calificar los territorios habitados por pueblos no contactados en el departamento de Madre de Dios  y se ha intentado desarrollar un régimen jurídico especial para los pueblos no contactados a través de un sistema de protección de los pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial”.

En el caso del Perú, las organizaciones indígenas han cumplido un rol fundamental en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas en aislamiento y contacto inicial, puesto desde 1990 han venido promoviendo el reconocimiento oficial de sus territorios.

“Como resultado de estas gestiones se han creado cinco Reservas Territoriales y actualmente hay otras solicitudes que se encuentran en proceso de aprobación”, explicó Jorge Payaba Cachique a tiempo de recordar que los logros de la  Federación Nativa del río Madre de Dios y Afluentes, FENAMAD, le valieron el Premio Bartolomé de las Casas, otorgado en 1997 por el Reino de España.

Entre los pueblos y grupos no contactados, se estima que los Ese Ejja y Toromonas se encuentran en condición fronteriza entre Bolivia y Perú, los Pacahuara, entre Bolivia y Brasil y los Ayoréode en territorios entre Bolivia y Paraguay. Entre los pueblos indígenas que están en condición fronteriza  también se cuentan los Yaminahua, Machineri, Chacobo, Moré, Tapiete y Weenhayek.

En ese sentido, la Segunda Declaración de Cobija afirma que “Recogiendo el debate y el espíritu de lo compartido en este encuentro fraternal entre indígenas de dos países sudamericanos y andino-amazónicos”, la CIDOB y la FENAMAD con la adhesión de otras organizaciones sociales e instituciones privadas y estales, formulan un llamado a todas las instancias locales, regionales, nacionales, continentales y universales a: 

Defender la vida y los derechos humanos de los hermanos indígenas en estado de aislamiento, de manera mancomunada, conscientes  y reafirmando el principio de que la defensa de estos derechos NO TIENE FRONTERAS.

Que esta defensa de los derechos de los pueblos en estado de aislamiento también debe basarse en el principio del NO CONTACTO y respeto a los derechos a la autodeterminación y a existir libremente.

Reconocer que la historia de los pueblos amazónicos es una historia llena de sufrimiento y resistencia, producto de las imposiciones sufridas y las agresiones vividas. Nuestros hermanos aislados son nuestra fuerza moral y es un deber ético promover la protección y vigencia de sus derechos para que no sufran lo que ya sufrieron el resto de los pueblos indígenas.

Realizar investigaciones mancomunadas participativas para verificar la situación de los pueblos indígenas en estado de aislamiento, principalmente con instancias pertinentes del Estado Plurinacional de Bolivia y la República de Perú y la sociedad civil.

Ratificar la necesidad de que el Estado boliviano debe desarrollar normas jurídicas orientadas a la protección de los pueblos indígenas, con plena participación de la CIDOB.”

Este documento histórico fue firmado por parte de todos los asistentes al encuentro, en la ciudad de Cobija, en la noche del día 30 de marzo del presente año.


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