Publicado el 2011-07-21

Tres continentes sofocados por una burbuja de aire caliente y humedad

(PL-Bolpress-SENA).- Una ola de calor inusualmente intensa avanza en 17 estados de la región centro-norte de Estados Unidos. Desde el 17 de julio, el calor extremo y la humedad sofocan en varias regiones de Canadá. A mediados de mayo las temperaturas en el norte de India oscilaron entre 40 y 48 grados Celsius; y Francia registró la primavera más caliente desde principios del siglo XX. El cambio climático podría desestabilizar a todos los países del Planeta, advierte el director del Programa Medioambiental de la ONU.

La temperatura ambiental promedio aumentó un grado Celsius en los últimos 50 años en Costa Rica, según un estudio del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) difundido en San José el 28 de marzo. El estudio comparó las temperaturas del período 1961-1990 con las de 1991-2005, y registró en el último intervalo un incremento de al menos un grado. En la zona norte del país la temperatura máxima subió de 30,6 a 31,1 grados, con un promedio récord de 32,9 grados en Guanacaste. En la capital San José, la mínima pasó de 13,8 a 14,6 grados. Los investigadores del IMN consideran que para las últimas tres décadas de este siglo las temperaturas máximas en la capital habrán subido 5,85 grados.

Por esos días, la población de Honduras comenzó a padecer las consecuencias del calor excesivo, y la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) recomendó tomar medidas para evitar la deshidratación y las afectaciones en la piel, sobre todo de los ancianos, los niños, los enfermos del corazón o de diabetes, y de aquellos que trabajan al aire libre. El 30 de marzo una ola de calor afectaba a las zonas sur y norte de Honduras, con temperaturas que oscilaban entre los 38 y 40 grados. El Servicio Meteorológico Nacional pronosticó que el actual verano será el más caluroso de los últimos años.

En Guatemala, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología alertó el 1 de abril que el verano llegaría con temperaturas de hasta 35 grados centígrados, cuando lo habitual es de 22 a 23 grados. El director del Instituto Eddy Sánchez aseguró que la etapa seca de marzo a mayo será mucho más intensa que la de 2010, y pronosticó que en regiones del oriente los termómetros llegarían a 40 o 42 grados, y a 37 en el departamento de Petén.

El 9 de junio, cinco ancianos murieron en los estados de Nueva York, Maryland y Wisconsin, sofocados por la intensa ola de calor que afecta al territorio de Estados Unidos, con temperaturas que fluctúan entre los 32 y 38 grados Celsius. También el 9 de junio, el Sistema Nacional de Protección Civil de México reportó temperaturas de más de 40 grados en los estados de Sonora, Chihuahua, Coahuila y Sinaloa. Ocho personas murieron de calor hasta el 4 de abril en las ciudades de Altamiro (Guerrero), Mérida (Yucatán), y Mexicali (Baja California), donde el termómetro marcó 42 grados centígrados, informó la Secretaría de Salud (SSA). La Comisión Nacional Forestal (Conafor) de México contabilizó hasta esa fecha 5.067 incendios forestales en todo el país, un promedio de dos cada hora. Según la FAO, en la década de los 90 se perdían 360 mil hectáreas por incendios forestales en México, mientras el año pasado esa cifra se ubicó en 126 mil.

El 28 de mayo continuaba la ola de calor en México con temperaturas de 32 grados en la ciudad capital, cercana al récord de 33,9 grados registrado en 1998, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Esa semana se registró 45,6 grados centígrados a la sombra en El Cubil, municipio Sahuaripa; 43,8 grados en El Novillo, y 43 grados en El Orégano. El 10 de mayo se reportaron las temperaturas más altas de la temporada, con 46 grados centígrados en El Naranjo, San Luis Potosí.

El 9 de junio los termómetros marcaron cuatro grados más respecto a la media registrada a principios del siglo pasado en ciudad de México. En el interior del metro, donde la canícula se siente con más fuerza, instalaron puestos con garrafones de agua para mitigar la sed de los pasajeros, mientras que los ventiladores de las distintas estaciones expandían gotas de agua para refrescar el ambiente subterráneo. Nos estamos dando cuenta de que la ciudad no fue diseñada para esas temperaturas, ni su sistema de transporte, ni nada; si no se combate el cambio climático, las consecuencias pueden ser mayores, advirtió el jefe del Gobierno local Marcelo Ebrard.

Desde el 13 de julio, una burbuja de aire caliente y humedad procedente del golfo de México impacta en comunidades de Filadelfia, Nueva York, Washington D.C, Chicago, pero sobre todo en Kansas. Los valores de temperatura y humedad comenzaron a aumentar de forma significativa el lunes, desde Texas hasta las Dakotas, y al este hasta Illinois e Indiana, informó el Servicio  Meteorológico Nacional. En 17 estados se emitieron advertencias o avisos por la inclemencia meteorológica, pues se reportaron cifras que sobrepasaron los 38 grados centígrados en muchos sitios, incluso hay un reporte de 48 grados en Madison, Minnesota, y de 52 grados en Newton, Iowa.

En algunos territorios como Oklahoma se reportaron cifras de hasta 46 grados. Temperaturas cercanas o superiores a 50 grados centígrados se registraron este miércoles en las localidades de Newton, Iowa; Taylorville, Illinois; Gwinner, North Dakota; y Hutchinson, Minnesota. La ola de calor provocó la muerte de parte del ganado en Texas, y en los últimos días centenares de peces y animales marinos, incluidos tiburones y manatíes aparecieron muertos en las playas del suroeste de Florida. La Comisión para la Conservación de la Pesca y la Vida Salvaje de Florida (FWC en inglés) explicó que las causas podrían ser las altas temperaturas y los días nublados y lluviosos.

Los restos de especies de anguilas, cangrejos, rayas, truchas, tortugas y peces tropicales han aparecido en diversas playas de Naples, considerada entre las mejores del país. Se presume que la presencia de dos tipos de algas no tóxicas puede constituir la fuente que reduce el oxígeno en el agua al punto de forzar la emigración de especies hacia los litorales, donde perecen asfixiados.

Se pronostica que el fenómeno afectará a cerca de la mitad de los 310 millones de habitantes de Estados Unidos hasta el fin de semana. Temperaturas entre 105 y 115 grados fahrenheit (unos 44 centígrados) fueron pronosticadas en las grandes ciudades del medio oeste y la costa este de Estados Unidos, reportó la cadena CNN. La ola de calor puede prolongarse hasta agosto en gran parte de la costa este y según el sitio web AccuWeather.com habrá record de consumo energético y daños en carreteras y puentes  que pueden superar los provocados por un evento parecido en  1995.

Desde el 17 de julio, el calor extremo y la humedad también sofocan a Canadá, desde las provincias de Saskatchewan (oeste) a Québec (centro-este), y el pronóstico es que persista un clima más cálido de lo normal durante todo el verano. Aunque las temperaturas en algunos lugares estén por encima de los 30 grados, hay sitios donde la humedad provocará una sensación térmica de superior a los 40 grados, alertaron los especialistas citados por la cadena noticiosa CBC. Winnipeg (provincia de Manitoba) será uno de los lugares más calientes, con pronósticos que rebasarán los 30 grados durante los próximos siete días. Se emitieron declaraciones especiales del tiempo en Québec, Ontario y Manitoba, mientras que Toronto divulgó una advertencia de calor y se aconsejó a los residentes prever riesgos de enfermedades relacionadas con el calor.

Calor récord en Francia e India

Francia registró este año la primavera más caliente desde inicios del siglo XX. Las temperaturas del período marzo-mayo fueron unos 2,6 grados centígrados superiores a la media de referencia del período 1971-2000, según un balance provisional del Meteo France publicado en París el 31 de mayo. Meteo France precisó que la primavera fue la más seca de los últimos 50 años, con una escasez excepcional de precipitaciones. No obstante, en algunas regiones como Languedoc (sur) y el este de la isla de Córcega se apreciaron lluvias superabundantes.

El organismo meteorológico subrayó que Francia se encuentra en medio de una sequía no observada desde hace medio siglo, a causa de la escasez de aguaceros y las altas temperaturas. La sequía anticipada causa considerables daños a la agricultura y a la generación de energía hidroeléctrica, la cual bajó 29 por ciento en abril con respecto a igual fecha del año anterior, la mayor caída desde 1976. El Ministerio de Ecología de Francia tuvo que restringir la provisión de agua en 54 departamentos, más de la mitad del país.

Por otro lado, el 26 de abril de este año el calor extremo llegó a 40 grados Celsius en Nueva Delhi, capital de India; y en la víspera el Departamento de Meteorología capitalino registró 40,5 grados Celsius. El record de temperatura para abril en Nueva Delhi fue de 45,6 grados en 1945. La canícula que precede a la llegada del monzón al noroeste de la India, donde se ubica la ciudad capital, es particularmente intensa en mayo y junio, cuando los termómetros rozan en ocasiones los 50 grados Celsius.

El 18 de mayo una ola de calor abrasaba el norte de India con temperaturas de entre 40 y 48 grados Celsius. En Nueva Delhi la mínima fue de 30,7 grados Celsius, la más alta de los últimos cinco años y seis puntos por encima del promedio para la época del año. El record de los últimos 11 años fue de 45,4 grados Celsius, establecido el 18 de mayo de 2010.

El 20 de junio, las altas temperaturas obligaron al gobierno de Surcorea a emitir el primer aviso por ola de calor del año. Para la capital Seúl se estimó que la máxima diurna alcanzaría los 33 grados centígrados, frente a 32,9  la víspera. En ciudades del interior como Suwon y Chuncheon se esperaba que el mercurio sobrepasara los 33 grados.

El calor podría matar más que el frío

Los estadounidenses observan con alarma el impacto de la gigantesca ola de calor, que ha cobrado la vida de al menos 39 personas en las últimas semanas.  No se tomen esta amenaza con ligereza, alertó el Servicio Meteorológico de Estados Unidos en su sitio web, ya que las altas temperaturas se han convertido en un verdadero peligro para los veraneantes y para las personas que realizan ejercicios a pleno Sol.

El llamado “golpe de calor” constituye una emergencia médica, caracterizada por un incremento de la temperatura corporal por encima de 41 grados centígrados y alteraciones del sistema nervioso central, consecuencia de un fallo agudo del sistema termorregulador, según la doctora Elisa Ortúzar Menesia, especialista en Dermatología del Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras de La Habana. La forma más frecuente del golpe de calor es por insolación, originada por una sobreexposición al Sol, y también puede producirse si nos mantenemos en lugares cerrados sometidos a altas temperaturas y humedad.

Los niños pequeños, lactantes y recién nacidos están particularmente expuestos a enfermedades por calor y, también los adultos mayores de 65 años. Existen afecciones que hacen a las personas más susceptibles: pacientes con dolencias de la piel (psoriasis, eczemas), del corazón, respiratorias, renales, y los obesos. Los principales síntomas del golpe de calor son rostro congestionado y aumento de la sudoración. En casos más comprometidos, piel seca, caliente y enrojecida, dolor de cabeza, sensación de fatiga y sed intensa, pulso rápido, náuseas y vómitos.

El calor podría matar más que el frío en Europa para el año 2040, y para 2070 la cifra de decesos por esa causa se elevaría más en el viejo continente, donde hay menos sistemas de aire acondicionado que en los Estados Unidos, revelaron expertos del Instituto Catalán de Ciencias del Clima en Barcelona, España. Uno de los pocos beneficios del aumento de la temperatura global es la existencia de menos muertos por cambios de temperatura, pero eso desaparecerá dentro de unos años en suelo europeo, señala la investigación que compara el clima de varias regiones de Europa y se apoya en modelos computarizados.

Cada vez son más frecuentes las olas de calor debido al calentamiento global, lo que provocará mayores afectaciones en los seres humanos, indica el estudio divulgado por la revista Nature Communications. De acuerdo con la autora principal, Joan Ballester, resulta improcedente realizar las mismas estimaciones sobre muertes por calor en otras partes del mundo.

Los investigadores relacionaron temperatura y humedad con el número de fallecidos según enfermedades estacionales de 16 países europeos. También tomaron como referencia los 40 mil decesos que ocurrieron en ese continente durante el caliente verano de 2003. De continuar las tendencias climáticas actuales, a finales de este siglo habrá más muertes en verano por golpes de calor o afecciones cardiorrespiratorias que las propias del invierno, como gripe, hipotermia o neumonías, explican los autores del trabajo.

Hasta ahora se pensaba que los reportes de muertes por frío eran mayores que por calor, y un aumento de las temperaturas significaría un descenso en la mortalidad, pero la realidad indica lo contrario. Las más vulnerables son las personas mayores, por la termorregulación alterada, y aquellas con problemas respiratorios o cardiopatías que vivan en zonas urbanas con mucha contaminación.

Este año será muy caliente y seco, lo cual podría provocar la aparición de enfermedades como el dengue debido a la falta humedad; de ahí la alerta que persiste en México ante la presencia de unos 700 casos en tres meses, cifra que en igual período de 2010 fue de más de cuatro mil, dijo el titular de Salud José Ángel Córdova.

El cambio climático desestabiliza al Planeta

El mundo ya se ha calentado 0,74 C durante los últimos 100 años. Los 10 años más calurosos hasta ahora han ocurrido a partir de 1990.  El cambio climático será catastrófico si las temperaturas globales aumentan más de 2ºC por encima de los niveles pre-industriales.

Extensas áreas del globo terráqueo se verán afectadas en los próximos 20 años por un incremento considerable de las temperaturas veraniegas si continúan aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, advierte un estudio de la Universidad Stanford de Estados Unidos, que analiza más de 50 experimentos con modelos climáticos, incluyendo modelos computarizados del siglo XXI y también del siglo pasado que pudieron predecir con exactitud el clima de la Tierra en las últimas cinco décadas.

La temperatura récord registrada hasta ahora en el planeta Tierra fue de 58 grados centígrados, en la región de Al Aziziyah, Libia, el 13 de septiembre de 1922. La segunda fue de 56 grados reportada en Greenland Ranch, en el Valle de la Muerte de Estados Unidos.

Según nuestras proyecciones, grandes áreas del planeta podrían calentarse de forma tan rápida que para mediados de este siglo, aún los veranos más frescos serán los más calientes de los últimos 50 años, aseveró el profesor de ciencias ambientales de Stanford y autor principal del estudio Noah Diffenbaugh.

El incremento puede ser irreversible, al igual que los cambios extremos en latitudes del centro de Europa, China y Norteamérica, y también en regiones tropicales de África, Asia y Sudamérica, que verían un surgimiento permanente de calor veraniego sin precedentes, señala el informe.

La población mundial asciende a casi siete mil millones de habitantes y se espera que esa cifra aumente a más de nueve mil millones para 2050. En ese escenario, el cambio climático puede provocar un repentino y abrupto shock en todos los países, lo cual tendrá “profundas implicaciones para la estabilidad y la seguridad mundiales”, advirtió el director ejecutivo del Programa Medioambiental de la ONU Achim Steiner.

El Consejo de Seguridad  de la ONU debatió esta semana los efectos del cambio climático en el mundo, y varias delegaciones llamaron la atención sobre el papel de los países desarrollados, responsables del 76 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero.  Los principales causantes del fenómeno son los gases, sobre todo de CO2, originados en la quema de carbón, petróleo y gas. EE.UU. y China son los mayores emisores de gases a la atmósfera.

Según Steiner, “no cabe duda hoy que el cambio climático tiene potencialmente consecuencias de largo alcance para la estabilidad y la seguridad mundiales en términos económicos, sociales y ambientales”, ya que puede intensificar “drásticamente” el desplazamiento de poblaciones en diferentes zonas del planeta.

La escasez de agua y tierra, agravada por los cambios regionales en el clima, ya es un catalizador clave de conflictos como los surgidos en Darfur, la República Centroafricana, el norte de Kenia y Chad, donde los medios de vida están amenazados por la disminución de los recursos naturales.

La necesidad de agua constituye una eventual “fuente de tensión entre los estados, especialmente aquellos que carecen de la capacidad de cogestión y la cooperación”.

Fuentes: Bolpress y Prensa Latina.


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