Cuestionamientos a IIRSA desde el Vivir Bien y Políticas Nacionales

Silvia Molina Carpio, 2009


Al asumir el gobierno el Presidente Evo Morales, en el primer año de su gestión estableció las bases de las políticas que debían llevar al país al desmontaje del neoliberalismo y la construcción de un nuevo modelo de desarrollo en el Vivir Bien. Estas políticas se plasmaron en el Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010. Temas de especial importancia en ese momento y hasta hoy son la integración regional y las relaciones internacionales, abordados en la Cumbre de la Comunidad Sudamericana de Naciones y la Cumbre Social por la Integración de los Pueblos, el año 2006 en Cochabamba, ocasión donde la posición de Bolivia respecto a la Iniciativa para la Integración Sudamericana (IIRSA) fue expuesta al mundo de manera clara. El presidente Evo Morales propuso “un proceso de integración de diferentes velocidades”, un modelo alternativo de integración, revisar la Iniciativa para la Integración Regional Sudamericana - IIRSA y no reducir “la Comunidad Sudamericana a una asociación para hacer proyectos de autopistas o créditos que acaban favoreciendo esencialmente a los sectores vinculados al mercado mundial”. Señalando también, “Debemos revisar el IIRSA para tomar en cuenta las preocupaciones de la gente que quiere ver carreteras en el marco de polos de desarrollo y no autopistas por las que pasan contenedores para la exportación en medio de corredores de miseria y un incremento del endeudamiento externo".

Menos de un año después, el discurso del Presidente Evo Morales en la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas cuestionó nuevamente la mercantilización de los recursos y las necesidades de los pueblos, que responden al modelo a partir del cual se formó y se desarrolla IIRSA, señalando “…Ojalá todos podamos conseguir que la energía sea un derecho humano porque entonces no será más un negocio privado sino de servicio público y de esta manera podremos superar las necesidades que tienen nuestros pueblos…”

Han transcurrido tres años desde estos mensajes de cambio y por primera vez vemos plasmado en el documento de la delegación boliviana “Propuesta para enriquecer la visión y los lineamientos estratégicos de la IIRSA” a la Décima Reunión del Comité de Dirección Ejecutiva del IIRSA realizada en diciembre del 2008, (reunión de alto nivel en el que participan altas autoridades de gobiernos), avances para generar un proceso crítico al interior de IIRSA. El cuestionamiento boliviano a IIRSA, es consecuencia de la evaluación, análisis y discusiones al interior del gobierno y de las organizaciones sociales a las políticas de libre mercado que privatizaron los recursos naturales e impulsaron el desarrollo de proyectos de infraestructura de transporte y energía de gran magnitud en costo, inversiones, impactos económicos y sociales adversos para el país y la población, que sólo han respondido a las necesidades de extracción de materia prima y circulación en el menor tiempo y al menor costo hacia los grandes centros industriales y hacia los centros de consumo.

Todo ello junto al conocimiento de una realidad similar en los países vecinos, llevaron a que la delegación boliviana afirme “… la realidad Sudamericana nos muestra que la infraestructura hasta hoy construida conserva a pobladores vecinos en condiciones paupérrimas; es decir no ha sido muy efectiva para erradicar la pobreza, o eliminar la fragilidad de nuestras economías, o lograr un crecimiento económico con amplia participación social o tener un desarrollo sustentable”, proponiendo el desarrollo de elementos que involucren la construcción de infraestructura en un proceso de mejora de la calidad de vida de la población y que enriquezca un verdadero proceso de integración. Plantearon algunos puntos para avanzar en el cambio de IIRSA: Concepción de Sudamérica como un solo bloque económico social con la capacidad de negociar con otros bloques, infraestructura como servicio a la complementariedad de la producción, mayor socialización y apertura a la participación y pertenencia a UNASUR.

Por primera vez la posición boliviana de revisar del IIRSA se concreta en el documento elaborado, lo cual es muy positivo en el marco del proceso IIRSA y en el marco del relacionamiento internacional. Sin embargo al gobierno nacional le queda mucho trabajo que realizar internamente, no podemos resolver la escasa integración del país, las urgentes necesidades de vinculación entre comunidades, poblaciones y ciudades en condiciones dignas y seguras, o el escaso acceso a energía de los pobladores bolivianos, esperando las respuestas que podrían darse resultado de intereses diversos y algunas veces contrapuestos al interior de IIRSA.

Urgen las respuestas nacionales a las necesidades nacionales, que las autoridades de gobierno correspondientes trabajen dando cumplimiento al mandato del Plan Nacional de Desarrollo - PND que establece los lineamientos para el desarrollo de políticas sectoriales en el actual periodo de gobierno:

  •  Se debe contar con una Política Exterior dirigida a la defensa y uso sostenible de los recursos naturales, medio ambiente con participación del pueblo boliviano propiciando un marco internacional de solidaridad y complementariedad.
  • Se debe desarrollar una Nueva política de transporte en la perspectiva de vertebrar el país beneficiando primero a los bolivianos, en especial al área rural.
  • El sector eléctrico tiene como objetivo contar con una infraestructura capaz de satisfacer la demanda interna, asegurando el acceso universal al servicio, con equidad y aprovechando las fuentes energéticas disponibles de forma racional y sostenible.
  • El aprovechamiento de las fuentes de energía deben permitir la obtención de divisas con la exportación de electricidad a países vecinos, con participación de los sectores privado y público, para lograr situar a Bolivia como el centro energético sudamericano, preservando la soberanía y seguridad energética nacional.

Se trata de hacer efectivo el Plan de Desarrollo en cada uno de los sectores y empezar el “desmonte” del Plan de Gonzalo Sánchez de Lozada el “Cambio para Todos”, es decir, “Bolivia país de tránsito y proveedor energético de la región”. Herramientas del pasado siguen vigentes como la Red Fundamental de Carreteras establecida a partir de los “Corredores de Integración” y en general los parámetros y normas en que se basan los diseños y construcción de carreteras, dimensionadas a la escala que requiere la circulación de vehículos de alto tonelaje que transportan cargas de otros países, pero que se construyen a elevados costos y con créditos pagados por los bolivianos, dejando de lado las necesidades nacionales.

En el sector energético continuamos impulsando proyectos puntuales destinados a la exportación de energía sin contar con una Política Energética que considere las potencialidades, diversidad de fuentes, necesidades nacionales y soberanía nacional en primer lugar, es decir, se continúan desarrollando proyectos justificados por el mercado externo y destinados a este fin, tal como destaca el Superintendente de Electricidad que señala haber firmado acuerdos para estudios con el fin de proveer energía a la Comunidad Andina (cuyos países son autosuficientes en energía) o que impulsa estudios para la construcción de la central de Cachuela Esperanza (uno de los proyectos del Complejo del río Madera de IIRSA) con el objetivo de exportar energía al Brasil. Estas iniciativas del sector energético del gobierno se desarrollan sin planificación sectorial, sin mayores cambios en relación al pasado cuando el país dejó de planificar su desarrollo y cada sector actuaba en función a la demanda y los intereses de los mercados externos. Claramente hacen caso omiso de la iniciativa presidencial de incorporar el acceso universal a la energía en condiciones de equidad
como un derecho humano.

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